13 de marzo de 2007

En primera fila

El centro de la ciudad está lleno de gente.
Gente distinta, que transita la peatonal o se sienta en algún café para observar las otras gentes. No son los habituales turistas de marzo (parejas mayores de piel blanca o jóvenes matrimonios con chicos que todavía no van a la escuela), ni los reconocibles habitantes de todo el año.
Es otra gente. Mujeres lánguidas llenas de carpetas y hombres de rasgos centroeuropeos que toman café y cerveza en La Fonte d’Oro. Veo una pareja dark, muchas chicas con onda trash, falsos pobres estilo vintage y unos cuantos imposibles de clasificar. Grupos de jóvenes pálidos, gitanas, extranjeros… bah, extranjeros son todos, en definitiva.
L. ha venido desde Bs. As. para el festival y me dice que muchos son estudiantes de cine. Cineastas, cinéfilos y cinéticos, le digo. La ciudad tiene un murmullo extraño, un clima distinto, unas voces ajenas, una energía callada, una vibración rara.
L. cruza una mirada cómplice con P., se ríen a carcajadas y dicen que lo verdaderamente raro está acá.
En casa.
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Cuentan, que al ver a Clark Gable en persona/ en la cola de la ventanilla dos,/ con su sonrisa ladeada y socarrona,( una cajera se desparramó.
Los fantasmas del Roxy, Joan Manuel Serrat

3 comentarios:

Lex dijo...

Pero no me vas a decir que las gitanas, como su verso, no son moneda corriente por las calles del centro.

YO.- Antonio Banderas (el de la mirada cómplice)

La condesa sangrienta dijo...

Lo que no es corriente es que, por unas monedas, Antonio Banderas (ud.) o la Pantoja (yo) paseen por la peatonal.

Lex dijo...

Es verdad. Pero como ya le he dicho en más de una ocasión, condesa: Uno demuestra su altura, aunque en algunas circunstancias haya que bajar, sabíendose poner a la altura de los demás.

YO.- el subeybaja