31 de mayo de 2009

Como Agua Para Chocolate

.

.
Patea el hígado,
produce placer,
y llena de culpa.
Te hace perder la línea.
El chocolate.

¿Decís que soy dulce?
Decí mejor que no soy buena
para estómagos delicados, espíritus moderados, ni para amantes de bajas calorías.

··º··

"El chocolate excelente,/para que cause placer,/cuatro cosas debe ser:/espeso, dulce y caliente/y de manos de mujer".
Copla popular

The Five O'clock Tea Of The Bloody Countess

.

Bloody Sunday

··º··

29 de mayo de 2009

Believe Me


No creas todo lo que dicen.
Romper un espejo no trae mala suerte ni los mosqueteros son tres.
Capote no creó la non-fiction ni Rita era pelirroja.
Yoko no los separó ni “La canción más triste del mundo” es una canción.
La muerte no viaja en avión ni la vida en un millón.
No creas si te dicen que no creas.
Creeme
-sólo a mí-
cuando digo que te amo.

··º··

Vuelvo / quiero creer que estoy volviendo/ con mi peor y mi mejor historia.
Mario Benedetti

24 de mayo de 2009

Heredarás El Viento

.
.
(♫)

Me fascinaba ese juego.
Yo hacía un garabato, él daba vueltas el papel, lo estudiaba y luego, como por arte de magia, el trazo desprolijo quedaba integrado en un increíble dibujo.
Después me fui poniendo más exigente.
Hacía garabatos complicados y pedía pájaros, barcos, flores o sirenas que igualmente aparecían de la nada.
Dice que pinto bien, que escribo mejor y que mi hermano es un escultor fabuloso.
Pero ambos sentimos que seguimos haciéndole garabatos.

··º··

Pues yo nací un día/ que Dios estuvo enfermo./ Hay un vacío/ en mi aire metafísico/ que nadie ha de palpar.
Espergesia. César Vallejo

23 de mayo de 2009

50- Modelo Para Armar

-.


Too Old To Rock & Roll Too Young To Die

··º··

Sí, lo malo de la vida es que no es lo que creemos pero tampoco lo contrario.
Los poseídos entre las lilas, II. Alejandra Pizarnik

22 de mayo de 2009

Aryentains


.
-Tiene roto el bracito acá, ve? por eso el agua no cae en el recipiente del jabón en polvo.
Me asomo sobre el cerebro expuesto del lavarropas y espío la conexión brazo/agua/cubículo como si supiera.
- Si quiere se lo arreglo ‘a la argentina’.
-¿Y cómo es eso?
- Dejo la conexión fija, así el agua cae directamente sobre el jabón ¿entiende?
- ¿Vos querés decir que puedo poner jabón en polvo pero no podré poner lavandina ni suavizante?
- Claro.
- Ah, entonces mucho no cambia la cosa, es
lo mismo, salvo que ahora pongo el jabón líquido adentro. Antes el agua entraba por un lado y luego entrará por el otro.
- Claro
- Ok. dejalo fijo mientras conseguís el repuesto, después de todo, el jabón en polvo es mucho más barato.

Un arreglo ‘a La Argentina’
like this

··º··

Cuando no sepas qué hacer vente conmigo,/pero luego no digas que no sabes lo que haces.
Breves acotaciones para una biografía. Ángel González

19 de mayo de 2009

Just Do It

.

(♫)

Madame Bartleby, c'est moi

··º··

17 de mayo de 2009

Certificado de Existencia

.
.
[...]

cuando abro el diario y leo
mi propia necrológica
me apena que no sepan
que estoy en condiciones
de mostrar dondequiera
y a quien sea
un vigente prolijo y minucioso
certificado de existencia
.
Mario Benedetti
··º··

El Breve Instante

.
Un día decidí dejar de fumar y dejé.
Así, de una.
Y para probar mi voluntad, el paquete de cigarrillos quedó bien a la vista por un tiempo.
Me gustaba fumar. Fumar era para mí un verdadero placer, como dice el tango. Sé de mujeres que fuman mientras planchan, cocinan y hasta cuando les dan de mamar a sus hijos.
Yo no. Tal vez por mi incapacidad de hacer muchas cosas al mismo tiempo o de abstraer el goce de entre las obligaciones cotidianas.
Me encantaba fumar, el sabor del tabaco en la boca con el gusto del café hacen una pareja extraordinaria; me gustaba sentir cómo el humo entraba en mí y salía dibujando figuras curiosas en el aire.
Era un placer solitario y un disfrute compartido porque en grupo, el cigarrillo es casi como el mate. Se invita, te tienta, se comparte y reparte.
Nunca fumé de mañana.
El primer cigarrillo era mi postre, después de almorzar.
Terminada la comida, me levantaba y buscaba ahí, en ese rincón de la cocina donde el paquete descansaba siempre.
Un día decidí dejar de fumar, y dejé.
Pero el gesto de levantarme a buscar el cigarrillo al rincón de la cocina, me acompañó durante mucho tiempo.
Como cuando murió B. y sin pensar-pensaba comprarle palabras cruzadas.
Creo que los gestos aprendidos tardan más en irse. Las presencias quedan en los gestos.
Por eso tuve cuidado de no pisarla cuando bajé de la cama esta mañana.

··º··

¿Serás, amor, / un largo adiós que no se acaba?/ Vivir, desde el principio, es separarse.
Pedro Salinas


14 de mayo de 2009

Caligrama



él
hoy
ha dicho
que me sale
bien escribir en
medio rombo
no entendí
ahora sí
y no sé
para
qué
es

12 de mayo de 2009

Queremos Morochos En Las Listas (II)



Seguimos armando nuestra lista de morochos.
Dirán que algunos están muertos. Ya sé, pero vuelvo a recordarles que son candidatos testimoniales.
Además, los artistas trascienden la muerte.
Pueden seguir aportando nombres, si desean, nuestra lista es universal, no se ajusta a ningún calendario electoral y no corre peligro de que se adelanten fechas porque carece de ellas.
Esta es:
.
.
Y por último, tenemos al Morocho por antonomasia que, sin hacer distingos, invita a las rubias de NY
.
.
··º··

10 de mayo de 2009

Xocolatl


.
Desayuno café doble, apenas cortado. Riquísimo y energizante. Casi puedo sentir cómo va despertando cada célula, y la caja de tostaditas está vacía, lpm, detesto que no tiren los envases vacíos, que dejen la botella en la heladera con apenas un dedo de gaseosa desgasificada y que no avisen cuando se acaba el champú.
Bueno, café bebido sin tostadas entonces. Un poco de dieta no viene mal.
A media mañana, la panza grita su orfandad y me preparo un té de limón.
Bien.
La Sierra omnipresente, depara un almuerzo a pura verdura: sopa y budín de vegetales. Agua mineral con gas, bien helada, siempre, y de postre, yogurt con colchón de frutos rojos, una exquisitez que no aporta ni calorías ni culpa. Placer no culpable.
Aunque de los otros decidí perdonarme hace unos años.

La tarde cae y el cuerpo reclama su dosis de cafeína.
Taza blanca, café negro y, ahora sí, unas mini toast con mermelada de arándanos.
Activada, trabajo un rato más hasta que los ojos se me llenan de arena.
Con la noche llega la ineludible costumbre de cenar y decido continuar con un menú digno de La Trapa mientras los demás atacan quichicientas variedades de empanadas.
Bien. Re bien.

Orgullosa de mi férrea voluntad, avanzo hacia la madrugada con el empeño de un cangrejo recién nacido que busca el mar.
Las 3 de la mañana no es una buena hora para presentar batalla y el caballero de armadura dorada apunta su lanza directo a mi deseo y caigo vencida.
Cuando la culpa quiere treparse a mi derrota pienso que ‘mañana será otro día’ y que, de acuerdo a los relojes, terminé victoriosa la dieta del día…anterior.
No, que para perdonarme, tengo yo tantos argumentos como alfajores.

··º··

Me intriga saber si la actuación de bailarinas licenciosas en vez de los enanos y saltimbanquis habituales entre plato y plato de Mi Señor –especialmente entre aquellos de menor calidad- no favorecería una mejor digestión.
Apuntes de cocina. Leonardo da Vinci

7 de mayo de 2009

Lonesome Hours

.


Me gusta el silencio pero debo esperar hasta muy tarde para disfrutarlo porque, en una casa donde el tráfico comienza temprano, no es fácil de conseguir.
Ahora se me ha regalado misteriosamente y llegan algunos sonidos que espesan el silencio de la tarde, tan diferente al silencio de la noche.

El silencio de la tarde tiene olor a vainilla, peso, densidad, color dorado y los sonidos desde la calle llegan con sordina; las cubiertas de los autos sobre el asfalto, alguna moto tosiendo la siesta, el llanto de un niño, el ladrido de un perro, alguien que silba.
Es un silencio vivo y amodorrado.

La noche en cambio, trae un silencio más despoblado, azul petróleo y plata. Huele a lavanda y es más ligero, sólo atravesado por alguna sirena lejana, el ronroneo de un auto trasnochado o de un gato en celo.
Y la lluvia.
Escucho el sonido acolchado de las gotas, el toc toc toc regular y el olor a pasto mojado.

En realidad, no sé si silencio o sinestesia.

··º··

Es de oro el silencio. La tarde es de cristales azules.
Hora inmensa. Juan Ramón Jiménez

5 de mayo de 2009

2 de mayo de 2009

J’ai Tant Rêvé De Toi

.
.
.
Se soñaron tanto por separado, que un día despertaron abrazados.
.
··º··
.
Tanto he soñado contigo que te vuelves irreal./¿Será que me queda tiempo aún para alcanzar ese cuerpo vivo/y besar en esa boca el nacer de la voz que me es querida?
Tanto he soñado contigo. Robert Desnos.