23 de octubre de 2009

Arriba El Telón



Hace algunos años vino a Mar del Plata Alfredo Alcón con ‘Los caminos de Federico’, un unipersonal que traza una línea cronológica en la vida de García Lorca a través de sus más diversos textos.
Amo la poesía, amo a Lorca y admiro a Alcón, así es que esperé el estreno con ilusión.
Por esas cosas de mis ojos que cada tanto se rebelan, tenía ese día la sensación de vidrio molido debajo de los párpados, un rojo furioso y una creciente fotofobia que me impedía abrirlos.
Inhabilitada para manejar, le pedí a S. que me sirviera de lazarillo y así, con anteojos oscuros y de su mano, tomamos un taxi que nos dejó en el Auditorium.

Ubicada en la butaca, cerré los ojos resignada, aceptando que, después de todo, la poesía es para escuchar.

Un fondo negro, una silla, una botella en el piso y Federico/Alfredo llenaban el lugar a pesar de la economía escenográfica.
Como en estado de gracia y con los ojos cerrados, escuchaba los versos conocidos pero…
una señora por ahí cerca, también los repetía a la par y en voz alta, una nena de tres o cuatro años, paradita detrás mío me tiraba el pelo cuando se aferraba a la butaca, preguntaba a los gritos por qué apagaban la luz y pedía irse, la señora a mi izquierda, después de abrir caramelos, comer y hacer ruido con el papel y las mandíbulas, roncaba.
Era invierno y un coro de toses y estornudos interrumpía a cada rato el parlamento del actor.

Hay ciertos códigos de silencio no escritos así como hay gente que carece de una mínima sensibilidad para percibirlos y asiste al teatro con la misma actitud desenfadada que a un espectáculo circense o un estadio de fútbol.
Yo estaba incómoda, fastidiosa y furiosa y cuando parecía que ya nada peor podía suceder y Alcón superaba con el bello color de su voz cualquier sonido ajeno, se levantó una mujer en medio de la sala y empezó a gritar

-¡No se escucha! ¡No se escucha! ¡gastaron tantos millones en arreglar el teatro y no puedo escuchar nada!

Alcón enmudeció, se encendieron algunas luces bajas, la señora de mi izquierda dejó de roncar y preguntaba ¿qué pasa? ¿qué pasa?, se detuvo la función, debimos esperar que llegara una funcionaria de cultura de la Municipalidad, que habló, justificó y no sé qué más pasó. Yo puteaba por lo bajo en cuarenta idiomas y cuando el artista volvió al texto después de la interrupción, lo admiré doblemente. No podía imaginar de qué manera lograba meterse nuevamente en el personaje después de semejante bolonqui.
Tuvo más respeto por el público que el público por él, supongo.

Retomó el parlamento donde lo había dejado, y recitó las líneas que seguían

- y ahora me voy..!

Entonces, una voz femenina quejumbrosa y suplicante surgió desde las primeras filas al grito de

- ¡¡No Alfredo, ahora no te vayas por favor. Te queremos!!

[ … ]

Cuando las dos caretas cometen la travesura de actuar al unísono, suceden estas cosas

..º..

La vida es una obra de teatro que no permite ensayos.../ Por eso, canta, ríe, baila, llora/ y vive intensamente cada momento de tu vida...
El teatro de la vida. Charles Chaplin

21 de octubre de 2009

Confesiones De Verano

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Quienes vivimos en una ciudad balnearia, solemos transformar nuestras casas en amables hosterías durante el verano.
Con el tiempo hemos aprendido a restringir la admisión indiscriminada porque, si bien es una alegría recibir huéspedes ocasionales, en algunos casos resulta mucho mayor la alegría de despedirlos.

Han pasado muchos kilos de arena bajo el puente pero guardo amorosa memoria de un verano con mi abuela Lila.
Rezaba todo el tiempo y hacía de su vida una oración, tanto, que en consulta por problemas de la vista, el oftalmólogo le pidió
-Apoye aquí la barbilla y mire la luz.
A lo que respondió naturalmente
-Sí, padre.

Contada por ella misma, la anécdota y la nueva versión del confesionario, nos hizo reír muchísimo. Porque además era muy graciosa, con esa gracia provinciana que remata suave pero de manera efectiva, cada historia.

Así pues, vino un verano y le cedí gustosamente mi cuarto que, como el de cualquier niña, tenía una colección de chucherías, fotos y figuritas distribuidas por paredes y muebles.
Por lo menos dos veces al día, se encerraba allí a rezar su rosario de cuentas marrones, pero sé que también lo hacía mientras cocinaba, bordaba o tejía porque un suave bisbiseo se le escapaba distraída.

Poco antes de volver a Buenos Aires tuvo la ocurrencia de preguntarme quiénes eran los santitos que tenía sobre mi cama.
¡¡Se había pasado todo el verano rezándole a Los Beatles!!

Todavía estoy riéndome, pero eso probaría que Dios está en todas partes

..º..

We're more popular than Jesus Christ now.
John Lennon

17 de octubre de 2009

Nostalgias Del Pasado

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A los hombres les cuesta hablar de amor.
Contar que están enamorados, quiero decir.
Es que para nosotros no es un valor sino una condición, dice M.

Será por eso que cuando un varón habla de amor, ahí estamos todas, acudiendo como la sangre a la herida, revoloteando a su alrededor, confortando, consolando y comprendiendo con total amplitud y generosidad ese amor que anda por las orillas de su amor más antiguo.
Y somos hermanas cómplices, madres amorosas y amigas comprensivas que como aplicadas coreutas, le cantamos palmaditas en la espalda.

Un hombre vulnerado por amor, nos puede. Tanto, que nos resulta naturalmente fácil comprender y perdonar la infidelidad

(cuando el marido es ajeno, ojo.)

..º..

Ella qui sap on és,/ ella qui sap on para,/ la vai perdre i mai més/ he tornat a trobar-la
Paraules d’amor. Joan Manuel Serrat

14 de octubre de 2009

Callar Y Decir

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Cuando nos encontramos se le llenaron los ojos de lágrimas y me dijo
-‘Vos sabías’.
Todavía guardo y leo la tarjetita que me escribiste. Gracias.

Yo sabía, claro, pero no recuerdo qué escribí.
Será porque de las caricias guarda más memoria quien las recibe.

..º..

La yugular es la vena de la mujer./Allí recibe al hombre.
El llanto fracasado. Jaime Sabines


10 de octubre de 2009

De Chiquilín Te Miraba De Afuera

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Perdón por mi ignorancia, le robo al ciego, pero de tangos no sé nada y eso que mi viejo fue amigo y compañero de parrandas de un cantor que firmó a mi madre su primer autógrafo.
A veces me sorprendo cantando y siguiendo una letra que salta de quién sabe qué rincón de mi memoria

callejón, callejón
lejano, lejano
íbamos perdidos de la mano
bajo un cielo de verano
soñando en vano.

Tuve que googlear para enterarme que ese recuerdo crecido entre las piedras de mi cerebro se llama Yuyo verde.
Escucho algo de Piazzolla y Goyeneche, me encanta Bajofondo, Los Mareados es mi favorito y, más allá de los tangos archiconocidos y de algunos tangueros que todavía almuerzan con la Legrand, hasta ahí llegó mi amor.

Y entonces, de la mano de un escritor con alma de bandoneón, empiezo a conocer historias increíbles, personajes queribles y textos preciosos que cuentan aquella bohemia con el mismo lenguaje pasional y melancólico del tango.
Quiero compartirlo con ustedes, pasen y vean.

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El duende de tu son, che bandoneón,/ se apiada del dolor de los demás,/ y al estrujar tu fueye dormilón/ se arrima al corazón que sufre más.
Che, bandoneón. H. Manzi, A. Troilo

7 de octubre de 2009

Je M'appelle Lolita

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Me llamo Lolita.
Mi viejo, cuervo y radical, me anotó como María Lorenza para homenajear al club de sus amores, y aunque
niega cualquier connotación partidaria, no estoy muy segura.
De cualquier manera, debo agradecer su militancia porque no hubiese tolerado llamarme Cristina Elisabet, ponele. Hay que guardar cierta elegancia.
Todavía soy chiquita para la política y no entiendo por qué la señora rubia y gorda le critica el modelo a esa otra de boca inflada (de votos o de votox, algo así dijo mamá), si es tan elegante.
Tengo mucho que aprender, ténganme paciencia.
Soy Lolita. Un gusto, che.

..º..

3 de octubre de 2009

Here Comes The Sun


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A la primavera le crecen sábados inesperados de zapatillas y jazmines en la vereda.
El mar se pone más azul, la playa se broncea con mochilas que no dieron el presente y las piadosas celebran la liturgia de los jardines.
En los patios que se impacientan ondean suave las banderas y la costa suda de muslos tensados. Pulsaciones y kilómetros de endorfinas se cruzan reconociéndose con un gesto a la sombra del asilo, huelen chocolate, rodean los libros abiertos de sol y los besos descarados.
La primavera decreta sábado y el viernes no protesta porque cantan los toboganes.

..º..

Afuera hay sol./ No es más que un sol/ pero los hombres lo miran/ y después cantan.
La jaula. Alejandra Pizarnik

30 de septiembre de 2009

Thief Of Love

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Ciego al futuro,
fue intenso el amor de la tarde; gozoso y liberador, fuerte, hondo y pleno.
Robado en la propia penitencia y sin perdón.
Sabrá Dios.
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When I was a kid I used to pray every night for a new bicycle.
Then I realised God doesn’t work that way, so I stole
one and prayed for forgiveness.
Emo Philips

23 de septiembre de 2009

Te Veré En Septiembre



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La secretaria es flaca y boba, tiene cejas pobladas sin depilar y aspecto de ex novicia. Presume eficiencia porque hace muchas cosas a la vez pero no termina ninguna, traspapela, se confunde, olvida devolverme la credencial y frunce la nariz en un gesto de disculpa cuando vuelvo a buscarla.
La impecable sala blanca, tiene impecables asientos blancos dispuestos sobre las tres paredes que enfrentan sus dominios. Viene con las gotitas en la mano y no recuerda a quién debe colocárselas. Se desorienta.
Dos bebitos de pocos días en brazos de sus mamás, un muchacho de traje barato oscuro y prolijo, una señora mayor de pelo blanco medio sorda (el año, mamá, el año ¿en qué año naciste? en 1924), una chica de falda corta y pelo largo, una nena con uniforme de colegio, el padre que habla por teléfono, la secretaria que no se acuerda y yo que le digo que yo.
Vuelve a fruncir la nariz a modo de disculpa, avanza sobre mi cara los dientes enormes y me coloca las gotas.
El resto del trámite es rápido, la doctora hace el fondo de ojos, salgo, me despido, me voy con las pupilas dilatadas y la visión medio borrosa pensando que si la miopía de los ojos se correspondiera con la de la mirada, sería más benevolente.
Pero es inútil.

..º..
Y son las gotas: ojos de infinito que miran/ al infinito blanco que les sirvió de madre.
Lluvia. Federico García Lorca

21 de septiembre de 2009

El Instante

En Japón celebran el Hanami, un festival en honor al sakura, la flor del cerezo.
Se descalzan, se sientan sobre esterillas a la sombra de los árboles, comparten alimentos y esperan atentos el momento en que las flores se abren.
Cuando ocurre el milagro y una tenue nube rosa pálido comienza a cubrir los parques, cientos de cámaras atrapan el instante mágico.
No voy a entrar en consideraciones acerca de su representación simbólica, de la vida humana, los ciclos y todo eso.
Prefiero quedarme con ciertos instantes de revelación que no podemos prever pero guardamos para siempre. Chispazos efímeros que acercan a lo sagrado.

Momentos de estupor que ocurren cuando me descalzo.

..º..

El hoy fugaz es tenue y es eterno/ Otro Cielo no esperes, ni otro Infierno.
El Instante. Jorge Luis Borges.


15 de septiembre de 2009

No Walls Around

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Te dije, como, bebo, leo y escucho sin registrar nombres o atender categorías.
Para mí las uvas son blancas, negras o rosadas no importa qué vino parirán, los sentidos no entienden de etiquetas.
Recién, una mariquita colorada y lustrosa se paseó por mi brazo haciéndome cosquillas, caminó la mano, trepó los dedos y volteó por la palma para contarme la primavera.
¿Importa otra cosa?
Busco:

Reino: Animalia
Filo: Arthropoda
Clase: Insecta
Orden: Coleoptera
Suborden: Polyphaga
Infraorden: Cucujiformia
Superfamilia: Cucujoidea
Familia: Coccinellidae

Mejor mariquita. O Vaquita de San Antonio.
Mejor inaugurar.
Ser, como dijiste, una Eva en el Paraíso.

..º..

‘Y a medida que la noche se acumula en mi ventana, yo siento que no soy de aquí, sino de allá, de ese mundo que acaba de borrarse y aguarda la resurrección del alba. De allá vengo, de allá venimos todos y allá hemos de volver. Fascinación por el otro lado, seducción por la vertiente no humana del universo: perder el nombre, perder
la medida’
El mono gramático. Octavio Paz

14 de septiembre de 2009

Plácido Domingo

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Una brillante mañana de domingo para tomar café frente al mar y sentir la tibieza del sol.
Escuchar el ruido de las olas, al polaco Goyeneche
y conversaciones como esta:
-Aunque no me lo creas, Araceli, ...te deseo lo mejor.
o ésta:
-Pensar que el domingo fui a llevarle flores a la Chacarita y ahora lo estoy escuchando cantar.
o ésta:
-¿y vos cómo te portás, mi amor?
-Bien! pero a mi mamá no le gusta..

Una bella mañana de domingo, de ojos cerrados y oídos abiertos.

..º..
Eu preciso descubrir/ A emoção de estar contigo/ Ver o sol amanecer/ E ver a vida acontecer/ Como um dia de domingo
Um dia de domingo. M. Sullivan y P. Massadas

11 de septiembre de 2009

El Secreto De Sus Ojos

(Creo que tengo conjuntivitis. Suerte que existe la poesía)
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Le comenté:
-Me entusiasman tus ojos.
Y ella dijo:
-¿Te gustan solos o con rimel?
-Grandes,
respondí sin dudar.
Y también sin dudar me los dejó en un plato y se fue a tientas.
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Eso era amor. Ángel González

5 de septiembre de 2009

Watching You

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Lo veo desde mi ventana, parado en la vereda de enfrente, hablando por teléfono.
Vestido con jeans y campera negra sobre un sweater, negro también. Al lado de la moto y, con el teléfono en la mano izquierda, habla, habla y gesticula con la otra.
No lo escucho, pero sé que casi grita.
La mano libre levanta el dedo índice y apunta hacia adelante, sube y baja con fuerza y con fuerza mueve la cabeza acompañando el gesto. Camina por la vereda unos breves pasos. Va y viene, siempre enfatizando con la mano lo que dice. Ahora índice y pulgar se juntan formando un círculo perentorio que rebota de manera violenta y paralela a su cuerpo.
Ni una pausa en el discurso ni en sus pasos.
Disparados como lanzas, salen de a uno el dedo índice, el mayor, el anular y el meñique ¿será la enumeración de cifras acusatorias? ¿de reclamos? ¿de plazos o de pactos no cumplidos?
Se aproxima a la moto como para irse, pero algo en su propio parlamento lo hace volver sobre sus pasos y ahora la mano sube y baja con fuerza como si estuviera botando una pelota antes de encestar.
Se sienta en el paredoncito y mueve la cabeza como esos santos de mi niñez que agradecían cuando caía la moneda, sólo que lo hace con violenta afirmación y el índice apuntando, señalando y perforando la mañana.

Parece calmarse. Ella habla.
(porque hay una Ella del otro lado, estoy segura)
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Sentado escucha y cambia el teléfono de mano. Guarda silencio y no interrumpe. Por unos minutos relaja el cuerpo, se para y camina despacio hacia la moto pero envara el cuerpo otra vez. Retoma la actitud crispada y la palabra violenta; con la palma paralela al piso, rígida, veloz y radical como un sable que no deja tiempo a la defensa, describe una parábola terminante que corta el aire. Cierra el teléfono de un golpe, sube a la moto y se va a gran velocidad.
Sin saber yo y sin saber él que yo.

..º..

So early it's still almost dark out./ I'm near the window with coffee,/ and the usual early morning stuff/ that passes for thought.
Happiness. Raymond Carver