26 de agosto de 2010

Crecer En Familia

Si un llamado a las 4 de la madrugada te asusta, ya estás grande.
Si quien llamó se ríe, no considera grave la cuestión y vos no te gastás demasiado en explicarle, él está más que grande.
Pero cuando te traen dobladillos para bajar, sonaste. Es que te pasaron la posta y pasás a ser más mayor que el mayor.

..º..

El tiempo cósmico es igual para todos, pero el tiempo humano difiere con cada persona. El tiempo corre de la misma manera para todos los seres humanos; pero todo ser humano flota de distinta manera en el tiempo.
Lo bello y lo triste. Yasunari Kawabata

17 comentarios:

Rob K dijo...

Ser mayores que nuestros mayores, qué difícil es eso, cuánto nos cuesta aceptarlo.

dondelohabredejado dijo...

Llamado de madrugada para desear feliz cumpleaños??
Ya lo había vaticinado usted.
Un abracito.

Alelí dijo...

qué atrevido reirse antes de decir "hola"

jjajjaja
jajajajja

y cómo es estar en ese lugar para ud.?

La condesa sangrienta dijo...

Rob K: aceptar la declinación es difícil.
Y doloroso

Mari: ¡ni siquiera! 20 días después ya lo habíamos olvidado ambos.
Llamó para contar una de sus geniales ideas...
abrazo.

Alelí: se rió después... después que le dijimos que eran las 4 de la mañana.

No es muy cómodo ese lugar, no sé coser, no sé bordar y solo quiero abrir la puerta para ir a jugar!!

conocido de la vida dijo...

No hay duda de que ya estoy grande, cuando los chicos salen me la paso despierto, y si suena el teléfonpo, ni te cuento.
Desgraciadamente mi padre ya no puede llamarme, pero como me gustaría que me llame, a la hora que fuera.
Es que este post, me hizo acordar mucho de él.
Gracias y beso grande, Condesa

Yoni Bigud dijo...

Lo peor es que las cosas que determinan que uno es mayor (al menos las que se mencionan aquí) siempre provienen de acciones de los otros. Es decir que los otros son los que lo determinan.

Me gustó lo que agregó de Kawabata.

Un saludo.

brasil dijo...

Lo bueno de ser papá viejo es que se te atrasan las cosas. Todavía ni llamo ni me llaman. Solo subo a hurtadillas las escaleras de noche para verlos dormir. Con esa cara rosada y de profundidad que solo un chico (excepcionalmente un gran amor) pueden tener mientras duermen.

El resto -como siempre- no lo entendí....

ericram dijo...

Estoy grande, definitivamente.
Pero no viejo, je :)
Saludos.

La condesa sangrienta dijo...

Conocido: mi viejo llama cuando le pinta sin tener en cuenta las 5hs. de diferencia. Ahora que está (más) grande resulta inimputable.
Lo dejo con sus recuerdos, beso.

Yoni: Los chicos crecen y los dobladillos bajan, el tiempo corre para todos y 'esas cosas' son pequeñas revelaciones.
Si le gustó Kawabata aquí tiene algo sobre la sensualidad en la vejez en 'La casa de las bellas durmientes'.

Brasil: ser papá viejo te vuelve joven y no preocupa tanto quién alarga los dobladillos como comprobar qué rápido crecen los chicos.

Eric: obvioooo, los viejos son los otros ja!

Carlos G. dijo...

Creo haber empezado a percibir el paso del tiempo cuando me dí cuenta (de pronto) que ya era mayor que la mayoría de los jugadores de futbol...y eso fue hace mucho.
A veces el paso del tiempo se mide utilizando como unidad de medida las cosas que uno ya no podrá hacer (sin hacer el ridículo o ponerse en peligro).
Buen fin de semana.

dondelohabredejado dijo...

La primera vez que alguien me dijo SEÑORA me quise matarrrr!!!

Caia dijo...

Un amigo me decía el otro día que cuando los padres crecen pasan a ser como nuestros hijos y es tal cual. Anyway, me encanta mimar a mi vieja, en eso andamos.
Besos, conde.

De Lirium soy dijo...

Qué lindo post, condesa. Su don padre es todo un personaje y parece que sigue sorprendiendo.
En mi caso me siento en un tironeo constante. Madre pasando la posta y padre firme como un roble, no es nada fácil. Soy como madre de una e hija (aún adolescente para él) del otro. Menos mal que las gatis no traen dobladillos para bajar jajás!
Buenísimo Kawabata (ya marqué el link que dejó).
Y Jethro Tull siempre joya.
Un beso y buen finde.

Betina Z dijo...

Como dondelohabré, la primera vez que me dijeron "señora" pensé: ¿perdón? ¿es o se hace? Bueno, ahora, sigo pensando lo mismo. Una de dos: o padezco un serio trastorno en la percepción ( y asunción) de mis años o tengo la mala suerte de cruzarme con miopes demasiado seguido. :)
Mi madre, día a día se vuelve más niña. Mi padre, cada día parece estar cumpliendo 45.
La semana pasada me informaron que voy a ser tía abuela.
Bello y triste su post, Condesa. Anoto a Kawabata.

Euphoria dijo...

Para algunos flota, para otros corre como un fórmula uno.
Lindo post, pero espero que no recibas más llamados de madrugada!!!

La condesa sangrienta dijo...

Carlos G: creo que nos hacemos mayores cuando tomamos conciencia de todas esas cosas, no?

Marina: y yo me quería matar cuando me convertí en señora y nadie me lo decía porque no tenía pinta de tal!

Caia: vaya y mímela que hace bien. a ambas.
beso enorme.

Lirio: es cierto eso de que seguimos siendo chicos para ellos, aunque tomemos la posta.
La verdadera mayoría llega cuando ellos se van.
Fin de semana enclaustrada, me parece. EStoy engripada, afiebrada, con tos y todos los chiches.
Beso!

Betina: Supongo que, además del documento y la salud, la edad es una cuestión de actitud. Pelear por retener la juventud, hace envejecer más rápido me parece.
Llévese a Kawabata, le va a encantar.

Euphoria: con mi viejo nunca se sabe, puede llamar a cualquier hora por cualquier cosa.
Tus acuarelas son bellísimas y realmente es un placer visitar tu blog así es que aprovecho a invitar a los amigos para que vayan y vean.

Estrella dijo...

Yo me siento una malabarista, corro de acá para allá, siempre atenta al que está en baja, sean hijos, hermanos, viejos.
Mi vieja se ha vuelto un poco mi hija. Cómo seré yo a su edad, me pregunto muchas veces, PERO al minuto doy vuelta la página. Mejor no saber. Primero, ¡habrá que llegar!